Verdades incómodas sobre el acoso que nadie te cuenta

Conferencias online grabadas AQUÍ

Conferencias presenciales en tu localidad AQUÍ

Mi libro 'pon límites, no pantallas' AQUÍ

Vídeo en mi canal de YouTube AQUÍ

SuscrÍbete a mi newsletter AQUÍ

Se están publicando numerosos trabajos empíricos sobre las consecuencias del acoso escolar. No olvidemos que 1 de cada 4 menores es víctima de esta lacra.

 

Y todos abundan en algo que llevo repitiendo años y años y que detallo en el próximo libro que voy a publicar.

 

Cuando el daño está hecho, las actuaciones aisladas con la víctima, con quien acosa y con los palmeros son estériles, sobre todo si no se actúa también a nivel emocional, de relación y digital, prohibiendo pantallas y redes hasta los 16 o 18 años aproximadamente.

 

No olvidemos que la sobreexposición en la red está alterando el neurodesarrollo de los menores y está dificultando el aprendizaje de la empatía.

 

Tampoco son efectivas sesiones aisladas en el centro escolar o en el gabinete psicológico.

 

Y por supuesto son inútiles los programas anti acoso de los centros escolares con folios y folios de palabras bonitas- rimbombantes pero que no se ponen en práctica con quienes acosan, con sus familias y con la víctima.

Los adolescentes no tienen desarrolladas habilidades para resolver sus conflictos con la suficiente eficacia y madurez, sobre todo si no han sido formados para ello.

 

Lo ideal sería no tener que solucionar problemas de violencia entre menores, porque se hubieran implementado programas de prevención desde la primera infancia que integraran dimensiones emocionales, sociales y cognitivas.

 

Lo ideal sería que se implementaran enfoques integrales que tengan en cuenta los roles de la familia, la víctima, los agresores y los palmeros.

Pero esto no está ocurriendo en España y sabemos que reducen de forma decisiva el acoso escolar como ya han demostrado varios países nórdicos.

Porque, aunque quien la víctima es quien más sufre (y por ello debe ser atendida con urgencia), el resto suele tener daños psicológicos, escasa regulación emocional y falta de atención familiar, por lo que también deben ser asistidos.

 

La administración, los centros escolares y las familias se tienen que comprometer si queremos salvar la salud mental de la próxima generación.

El éxito de las intervenciones depende en gran medida de la existencia de políticas educativas claras que promuevan su implementación a largo plazo.

El acoso escolar no solo se frena en el colegio, también se frena en casa.

Soy Carmen López…

Doctora en educación, pedagoga, investigadora y fundadora de Hijos con Éxito.

Después de 30 años dedicada a la educación de familias y profesorado, quiero aportar mis conocimientos y experiencia para ayudar a construir una sociedad sana y equilibrada desde la educación de los más jóvenes.

Porque sin las herramientas adecuadas, la crianza se convierte en un camino difícil de transitar y lleno de culpas.

Recibe cada semana contenidos gratuitos en tu email:

Creado con © systeme.io