La semana pasada estuve en un campamento de verano para chicas y chicos adolescentes abordando asuntos como la disciplina, los hábitos, la sexualidad y la tecnología. Han sido unos días muy intensos y una experiencia tremendamente enriquecedora.
Uno de los asuntos que surgieron y en los que profundizamos fue en la necesidad de soltar. Y es que, a veces los adolescentes tienen dificultades para decir ‘basta’ a ciertas propuestas, a ciertas ideas, a algunas relaciones o a algunas amistades. Los adolescentes necesitan pertenecer y puede ocurrir que les resulte complicado poner los límites necesarios a aquello que les ‘arrastra a un acantilado’, puede ser inconveniente, desgastar o causar dolor.
A veces desarrollamos un apego intenso sin evaluar si nos hace bien o mal. A los adolescentes les puede ocurrir lo mismo.
Las mismas redes neuronales que nos ayudan a crear vínculos también pueden mantenernos atrapados en relaciones o situaciones que ya no nos aportan bienestar.
Repito: esto no solo le ocurre a adolescentes, también a los adultos.
¿Por qué nos cuesta tanto soltar?
Porque el cerebro se siente más cómodo y seguro con lo conocido. Cambiar hábitos exige esfuerzo y produce incertidumbre, lo que puede ser interpretado por el cerebro como una amenaza.

Por eso, a veces, permanecemos años en una relación que nos destruye, en una situación que nos consume o hacemos cosas que no deseamos. Además de carecer de las habilidades necesarias para enfrentarse a la situación y decir basta ya.
Cada vez que nos aferramos a algo, nuestro cerebro sigue "tejiendo" y cuanto más teje, más dificultad tiene para soltar.
Por ello es tan importante que enseñemos a nuestras hija e hijos que soltar no significa perder. Significa dejar de sostener lo que nos arrastra al vacío.
Aprender a soltar o a decir basta ya no es fácil. Sin embargo, muchas veces, ‘dejar de tejer’ es la decisión más valiente.
Debes prepararlos desde la infancia para ‘abrir la mano’.
¿Sabes cómo hacerlo? Yo te puedo echar una mano.
¿Por qué cuesta tanto soltar?
¿Estás abordando este asunto con tu adolescente?
NOTA: The Last Knit (2005): corto animado dirigido por Laura Neuvonen

Soy Carmen López…
Doctora en educación, pedagoga, investigadora y fundadora de Hijos con Éxito.
Después de 30 años dedicada a la educación de familias y profesorado, quiero aportar mis conocimientos y experiencia para ayudar a construir una sociedad sana y equilibrada desde la educación de los más jóvenes.
Porque sin las herramientas adecuadas, la crianza se convierte en un camino difícil de transitar y lleno de culpas.
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